El abuso de la Banca Seguros y qué pueden hacer las empresas.

Todas las semanas oigo a algún corredor amigo comentar cómo ha perdido un cliente particular o empresa porque un  Banco o Caja le han “obligado”a hacer sus seguros con ellos. El argumento que utiliza la entidad financiera viene a ser más o menos el siguiente : O me das los seguros de tu empresa, o no te renuevo la línea de crédito.

Para muchísimos empresarios, y más en estos momentos complicados, mantener la línea de crédito es una prioridad absoluta, ya que permite hacer frente al pago de nóminas, alquileres y facturas. Sin ella, la empresa ya puede despedirse del mercado.

Lo que el empresario no desea hacer es enfrentarse a su proveedor de crédito y por tanto cuando desde las corredurías le animamos a que denuncie el hecho ante la Dirección General de Seguros, se retrae, se achanta, agacha la cabeza y …¿quién puede culparle por ello?

Sin embargo, se me ocurren cosas que sí pueden hacerse :

Lo primero sería intentar obtener pruebas escritas (un mail, una carta) de que está sufriendo un chantaje.

Cuando se le dice a la Banca que lo vas a pensar pero que deseas ser informado por escrito de que si no suscribes los seguros no se te renueva la línea de crédito, los empleados de la banca y sus directores ya empiezan a ponerse nerviosos.  Si les argumentas que los seguros son algo serio y que tendrás que justificar ante accionistas, empleados, proveedores y clientes el cambio, y que por eso necesitas por escrito los términos del “acuerdo”, lo más probable es que te dejen en paz.

Ya que este tipo de “chantaje” está prohibido desde la Unión Europea, no creo que haya banquero dispuesto a comprometerse de esa manera, aunque recordando donde vivimos y la aparente impunidad de la banca, podría ser…. ¡se han visto casos!

En este eventual pero cuasi-imposible escenario, yo como cliente del Banco denunciaría no sólo ante la Dirección General de Seguros sino también ante la Agencia de Protección de Datos.

Lo siguiente que haría si no estoy dispuesto a plantarle cara a mi banco, sería hablar con mi corredor de toda la vida para que “vigile” mis contratos obligatorios y llegaría con él a un acuerdo de pago de honorarios por analizar que las pólizas emitidas desde la banca lo estén correctamente y para gestionar la administración de las pólizas y de los siniestros por cuenta de su cliente vía mandato. Incluso, buscaría que mi  corredor me remita varias propuestas y una comparativa, para así poder comparar la propuesta del banco con las propuestas del mercado y poder discutir con fundamento las ofertas de seguros impuestas desde la banca-seguros.

De este modo, podría seguir teniendo la atención personalizada del corredor.Ya que la comisión,  que antes del chantaje le retribuía la compañía de seguros al corredor,  ahora va a ser cobrada por el banco, negociaría con el corredor la prestación de sus servicios.

Lo que no haría es aceptar sin más lo que la banca me quiera imponer, por un lado, y por otro, tampoco aceptaría tener que tratar directamente con la compañía de seguros, ya que es probable que los conocimientos de seguros de un empresario no sean extensos y que además, pierda tiempo y toda su paciencia.

Al fin y al cabo, al aceptar cambiar de proveedor a la fuerza, pones todo tu patrimonio en manos de quien te chantajeó…..

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