Seguros Patrimoniales

Son aquellos que dan cobertura a los riesgos que puedan sufrir los bienes propiedad del tomador del seguro. Tienen como objeto indemnizar al Asegurado por las pérdidas económicas que sufra su patrimonio  como consecuencia de un siniestro en los bienes asegurados.

¿Qué entendemos por seguros patrimoniales?

Hay situaciones que provocan pérdidas de tipo material. Tratamos de cubrirnos de estas situaciones mediante seguros de daños.

Pero, además, el siniestro, con la destrucción o avería, puede provocar otro tipo de pérdida, consecuencia del siniestro anterior. Este tipo de pérdidas no afecta directamente a las cosas, sino a nuestro patrimonio: un aumento de los gastos o una disminución de los ingresos.

La característica propia de estos seguros hace que se ofrezcan por entidades especializadas.

¿Qué es el seguro de pérdida de beneficios?

Cuando una empresa se ve afectada por un incendio o por algún riesgo cubierto por la póliza de incendios, ésta debe paralizar su actividad hasta la reparación y reconstrucción de la misma.

La paralización de la actividad por parte de la empresa supone, para ésta, soportar unos gastos fijos que, en la mayoría de los casos, son inevitables para poder seguir desempeñando su actividad con plena normalidad como, por ejemplo, salarios, créditos, alquileres, etc.

La pérdida en que puede incurrir la empresa se desprende de la observación de los datos de la empresa para ejercicios anteriores, las previsiones de beneficio para el ejercicio en curso, así como el total de gastos fijos a cubrir desde el momento en que se produce la paralización de la actividad como consecuencia del siniestro y durante un determinado período de tiempo.

La finalidad última de esta modalidad de seguro es la de compensar a la empresa con el beneficio que esperaba haber obtenido de no haber tenido lugar el siniestro.

SEGURO DE LUCRO CESANTE
Por el seguro de lucro cesante el asegurador se obliga a indemnizar al asegurado la
pérdida del rendimiento económico que hubiera podido alcanzarse en un acto o actividad de no haberse producido el siniestro descrito en el contrato.

Este seguro podrá celebrarse como contrato autónomo o añadirse como un pacto a otro seguro. Este es el caso en las pólizas multirriesgos de Pymes.

Cuando el tomador del seguro o el asegurado realicen, respecto a un determinado objeto, un contrato de seguro de lucro cesante con un asegurador y otro de seguro de daños con otro asegurador distinto, deberán comunicar sin demora alguna, a cada uno de los aseguradores, la existencia del otro seguro.

En la comunicación se indicará no sólo la denominación social del asegurador con el que se ha contratado el otro seguro, sino también la suma asegurada y demás elementos esenciales.

Si por dolo se omitiera esta comunicación, y en caso de sobreseguro se produjera el siniestro, los aseguradores no están obligados a pagar la indemnización.

En defecto de pacto expreso, el asegurador deberá indemnizar:
· La pérdida de beneficios que produzca el siniestro durante el período previsto en la póliza.
· Los gastos generales que continúan gravando al asegurado después de la producción del siniestro.
· Los gastos que sean consecuencia directa del siniestro asegurado.

El titular de una Empresa puede asegurar la pérdida de beneficios y los gastos generales que haya de seguir soportando cuando la Empresa queda paralizada total o parcialmente a consecuencia de los acontecimientos descritos y cubiertos como siniestros en el contrato de seguros.