El Seguro de Pérdida de Beneficios: Una tabla de salvación para tu negocio

portatil + base de datosDurante las inundaciones de Bilbao de 1983, los comerciantes del Casco Viejo de Bilbao y todos los negocios que se vieron afectados por la riada sufrieron una auténtica catástrofe. Muchos propietarios de negocios de Lorca han sufrido la misma tragedia debido al terremoto. Son innumerables los que han perdido lo que nadie sabe y una gran parte de esos negocios no pudieron soportar el desastre financiero que siguió al desastre natural. Demasiados cerraron sus persianas para siempre.

Sin embargo, muchos tenían un seguro de daños que les amparaba. ¿Qué es lo que pasó?

Lo que no tenían era un seguro que les protegiese frente a la pérdida de ingresos que sufrieron mientras sus negocios estaban siendo limpiados, reparados y reconstruidos.

Les faltaba la tabla de salvación que el Seguro de Pérdida de Beneficios constituye.

La cobertura de lucro cesante o pérdida de beneficios en los seguros de empresas, seguros de comercios, seguros de oficinas, etc. es para muchos esencial, pero como su coste no es barato, no es incluido por deseo expreso de muchos propietarios de negocios que buscan pagar menos. La gran ironía es que cuando el siniestro devastador ocurre, nadie se acuerda de lo que pagó, y todos desean tener cobertura para todas sus pérdidas, no sólo las materiales en sentido estricto.

Aunque no todas las pérdidas son el resultado de estos eventos catastróficos, las estadísticas de las aseguradoras indican que la mayoría de los negocios y de las empresas sufren una pérdida de ingresos debido a algún tipo de interrupción de sus operaciones normales.

Las pérdidas debidas a interrupciones más frecuentes son:

  • las pérdidas derivadas de cortes en el suministro eléctrico
  • las pérdidas que se derivan de daños en ordenadores, periféricos o servidores, que impiden a la empresa trabajar
  • las pérdidas que se originan por fallos en las telecomunicaciones
  • las pérdidas que se derivan de problemas con el software
  • las pérdidas que se derivan de tormentas eléctricas

¿Cómo podemos hacer frente a esas pérdidas originadas por la interrupción de nuestros negocios debido a un siniestro?

El seguro de pérdida de beneficios es aquel por el cual el asegurador se obliga, dentro de los límites establecidos por la Ley y por la póliza, a indemnizar al asegurado por la pérdida del rendimiento económico que hubiera podido alcanzarse en un acto o actividad de no haberse producido el siniestro descrito y cubierto en el contrato.

Aunque la póliza puede suscribirse en solitario, en la mayoría de los casos, vemos este seguro como una cobertura que se puede incluir en tu seguro actual de daños materiales del negocio o seguro multirriesgo para tu PYME.

Su objeto es proteger a los propietarios de negocios como el tuyo, de las pérdidas que un cierre temporal o una interrupción anormal de tus actividades puede causar. Cubre la pérdida de beneficios y ayuda con los gastos que se sigan produciendo durante esa interrupción y la buena noticia es que este tipo de cobertura toma efecto, normalmente, 48 horas después de que solicites a la compañía de seguros su inclusión en tu póliza.

¿Cuáles son los riesgos cubiertos? Normalmente, todos aquellos daños materiales cubiertos por tu póliza; por ejemplo:

– Incendio, Explosión y Caída de Rayo.

– Riesgos Extensivos.

– Daños producidos por el Agua.

– y opcionalmente, los producidos por siniestros indemnizables por el Consorcio de Compensación de Seguros (daños catastróficos, como Inundaciones y Terremotos.)

Hay una serie de parámetros de tu negocio específico que deberán ser tenidos en cuenta a la hora de contratar este seguro:

• PERÍODO DE INDEMNIZACIÓN DURANTE EL CUAL LA EMPRESA ESTARÁ ASEGURADA: Aquél que comienza el día del siniestro y tiene como límite la duración fijada en las Condiciones Particulares de la póliza y durante el cual los resultados de la empresa asegurada son afectados por el siniestro.

• GASTOS GENERALES PERMANENTES: Aquéllos que no varían en función directa de las actividades de la empresa asegurada y que, en consecuencia, deberán ser mantenidos a pesar de la interrupción total o parcial de la explotación, provocada por el siniestro.

• BENEFICIO NETO O PÉRDIDA NETA: La diferencia entre el Volumen de Negocio y los costes de explotación de la empresa, entendiéndose que estos últimos comprenden todos los Gastos generales y amortizaciones imputables al período considerado, antes de la deducción de impuestos que recaen sobre los beneficios del mismo período.
No entran en el cálculo los beneficios o pérdidas resultantes de operaciones financieras y, en general, todas las operaciones atípicas o no propias de la actividad de la empresa.

• BENEFICIO BRUTO: Los Gastos Generales Permanentes más el Beneficio Neto. En caso de pérdida, el Beneficio Bruto corresponderá al total de los Gastos Generales Permanentes Asegurados menos un porcentaje de la pérdida neta igual a la relación entre los Gastos Generales Permanentes Asegurados y el total de Gastos Generales Permanentes de la Empresa.

Exclusiones

• Los perjuicios ocasionados por siniestros de naturaleza extraordinaria, cuya indemnización, en cuanto a daños materiales, corresponda al Consorcio de Compensación de Seguros, salvo que se incluya de manera expresa en la póliza.

• Los perjuicios resultantes de insuficiencia en el capital asegurado del seguro contra el riesgo causante del siniestro.
Recuerda que tus puertas pueden estar temporalmente cerradas, pero que tus acreedores siguen queriendo que les pagues a tiempo. Tu fuente de ingresos se ha cerrado de golpe, pero tus gastos siguen fluyendo como si nada. Tu negocio necesita protección para seguir viviendo con salud a pesar del periodo de dificultades. Tu negocio necesita una tabla de salvación a la que agarrarse en tiempos difíciles.

Hay varios tipos de cobertura de Pérdida de Beneficios, por lo que te recomendamos que preguntes a tu corredor cuales son las opciones que mejor se adaptan a tu tipo de negocio y puedes recomendarles a tus amigos propietarios de negocios que hagan lo mismo. Esta cobertura es una cobertura especializada y para que surta los efectos deseados de tabla de salvación de un negocio, no debe contratarse por alguien sin experiencia y sin un conocimiento exhaustivo de la cobertura, de sus bases de cálculo y de todas sus posibilidades.

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